En la posición del diagrama, la igualdad material es absoluta, con alfiles de distinto color (el negro cegado por su propio péon de e4). Pero un jugador atento se fijará en la amenazadora presencia de las tres piezas mayores negras en el flanco de rey, cada una de las cuales ocupa una columna distinta.
Otro factor que debe llamar su atención es que la dama blanca está alejada y hasta desconectada de su rey. Así las cosas, el mago Rossolimo sacará un sorprendente conejo de su chistera.
Intentad resolvedlo, juegan negras y ganan, os deseo suerte. Y cuando creáis haber encontrado la respuesta... Pulsad en SOLUCIÓN... ¡A ver si habéis acertado!
SOLUCIÓN
1. ... Txg2!! (atracción del rey blanco al punto g2, pronto veremos por qué). 2. Rxg2 Txf2! Segundo sacrificio de torre, consecuencia del anterior, que obliga a las blancas a abandonar en el acto. Si 3. Axf2 (de otro modo, es mate en dos). 3. ... e3+ (He aquí la clave de la combinación: la tremenda fuerza de este descubierto, con ataque doble sobre el rey y el punto f2, libera, además, la gran diagonal blanca, con lo que el alfil pasa dominar el tablero). 4. Td5 (4. Rh2 o 4. Rg1, 4. ... Dxf2#) 4. ... Dxf2+ 5. Rh1 Dxe1+ 6. Rh2 Df2+ 7. Rh1 e2, y ante la tentación de jugar 8. Td8+, hay que recordar que la torre sigue clavada.
¡Rossolimo! ¡Qué personaje novelesco! Este genial artista del ataque, llamado en su época el último romántico, nació en Ucrania (1910), de madre rusa y padre griego. De joven viajó por Europa, trabajando en los más diversos oficios, entre ellos el de estibador portuario en Estambul y Marsella. Luego vivió en París y acabó emigrando a los Estados Unidos y se hizo taxista en Nueva York, siempre jugando ajedrez. Experto en judo (cinturón negro) y en muchas otras cosas, sólo consiguió el título de gran maestro en la madurez, , cuando su estilo se hizo más sobrio, mas consistente en defensa. Un periodista le preguntó por qué razón su juego se había vuelto más sólido, tras tantos años de sacrificios y ataques deslumbrantes. Rossolimo respondió: "Verá usted, cuando paso aupors en una partida, aprieto los dientes, miro a mi contrario y me digo para mis adentros: ¡Este tipo quiere que vuelva a los muelles!".
En los últimos años de su vida dirigía su propia academia de ajedrez y murió como consecuencia de un accidente, al caerse por la escalera de su propia casa, en 1975.