He aquí uno de esos casos en que los ejemplos clásicos son insustituibles, pronto veremos por qué. En esta partida juegan dos de los grandes de la época en uno de los torneos más fuertes de finales del XIX.
Puede decirse que las negras tienen la partida ganada en el flanco de dama. Pero como su rey está seriamente expuesto decirlo no pasaría de ser una frivolidad. Así que Pillsbury (¡qué ganaría este gran torneo!) se dispone a demostrar que el juego está ganado por las blancas.
Intentad resolvedlo, juegan blancas y ganan, os deseo suerte. Y cuando creáis haber encontrado la respuesta... Pulsad en SOLUCIÓN... ¡A ver si habéis acertado!
SOLUCIÓN
1. Dg3+!! Rxh6. No hay alternativa: si 1. ... Rf8 (1. ... Rh8?? 2. Dg8#), 2. Dg8+ Re7 3. Dxb3. 2. Rh1! Puesto que el rey blanco está encerrado en la banda, las blancas han calculado que pueden crear una red de mate con Rh1 y Tg1. 2. ... Dd5. Es única: torre y caballo son totalmente inoperativos. 3. Tg1 Dxf5. Tarrasch se dispone a entregar la dama, confiando en que quizá sus peones del ala de dama puedan salvarlo. 4. Dh4+ Dh5 5. Df4+ Dg5 6. Txg5 fxg5. Como puede comprobarse, toda esta maniobra ha sido absolutamente forzada. 7. Dd6+ Rh5. Si el rey baja a la séptima fila, la dama captura el caballo con jaque. 8. Dxd7 c2. Las blancas amenazaban 9 . Df7+ , ganando la torre... 9. Dh7# ¡Pero también este mate, en el que resulta esencial la aportación del peón de h3, que controla la casilla g4. ¿Insustituibles o insuperables?